FedNow y la innovación bancaria en los Estados Unidos

El lanzamiento de FedNow, el servicio de procesamiento de pagos instantáneo desarrollado por la Reserva Federal estadounidense exclusivamente para bancos del país, que permite a individuos y empresas enviar y recibir dinero de manera inmediata, está pasando bastante desapercibido fuera de los medios norteamericanos.

El servicio, que supone prácticamente la primera gran actualización de la institución desde la década de los ’70, se lanzó el pasado 20 de julio, y permite a los bancos que decidan participar incorporar el sistema de pago a sus aplicaciones y crear productos sobre la plataforma FedNow. El hecho de que la Reserva Federal norteamericana careciese de un sistema de uso generalizado de pagos en tiempo real, algo que poseen ya países de todo el mundo desde el Banco de Inglaterra hasta India o Brasil (Pix), ha llevado a que algunos críticos hayan etiquetado a FedNow como «FedYesterday».

¿Por qué pasará bastante desapercibido? En primer lugar, porque está pensado para ser utilizado por personas que posean una cuenta en un banco estadounidense. Hablamos de un servicio fundamentalmente doméstico para el uso habitual casi exclusivo de residentes en el país, que competirá con apps privadas como PayPal, Venmo o Zelle, algunas de ellas fuertemente implantadas en la sociedad norteamericana, pero en esta ocasión lanzado directamente por la Reserva Federal, con la idea de crear un sistema gratuito (aunque se desconoce si los bancos participantes decidirán o no cobrar algún tipo de comisión a sus clientes), inmediato y seguro.

Pero en segundo lugar, y más importante, porque la novedad en torno al lanzamiento de FedNow es que lo haga directamente la Reserva Federal. Desde el punto de vista de un ciudadano español medio, por ejemplo, lo que la Reserva Federal ha hecho es, básicamente, inventar Bizum, que un año después de su lanzamiento fue replicado en los Estados Unidos por Zelle, propiedad también de un consorcio de bancos con reglas claras para la participación que impiden que sea monopolizado por alguno de ellos, y gestionado por una compañía independiente.

Bizum es un servicio que fue lanzado en 2016, hace más de siete años, mediante una colaboración innovadora de la banca española. Es gratuito, seguro e inmediato, y ha logrado convertirse, con más de veinte millones de usuarios habituales en un país en el que el índice de bancarización supera el 98.3%, por encima del 95.95% de los Estados Unidos, en la solución de pago por móvil preferida por los usuarios.

Cuando Bizum se lanzó en 2016, muchos pensamos que no tenía ninguna oportunidad a la hora de competir con otros sistemas de pago móvil privados ya ampliamente implantados en otros países. Sin embargo, no solo esos sistemas no han llegado al mercado español, sino que Bizum se ha integrado de manera imparable en la sociedad, y hoy es utilizado de manera completamente cotidiana por muchísima gente para intercambiar dinero, ajustar la cuenta de un restaurante entre varios comensales o muchísimas cosas más. Su equivalente norteamericano, Zelle, es menos popular que Venmo según el nivel de conocimiento del público, las encuestas de opinión y la participación activa de los usuarios, pero Zelle procesa un volumen de transferencias de dinero en dólares mucho mayor, que alcanzó más de 1,600 millones de dólares diarios en la primera mitad de 2022.

En el conjunto de la economía mundial, el avance de los bancos centrales para tomar un papel más activo en la economía a todos los niveles y lanzar aplicaciones de este tipo es, aparentemente, una forma de contrarrestar el posible avance ya no de las plataformas privadas – sean de consorcios bancarios o de compañías como PayPal y similares – sino de una amenaza mucho mayor que podría llegar a reducir eventualmente su capacidad de control de la economía: las criptomonedas, aún no orientadas a la transaccionalidad debido a lo temprano de su fase de descubrimiento del precio, pero que poseen todos los mecanismos para operar sin la necesidad de participación de ningún banco central. Para los bancos, por otro lado, supone en muchos países el tener que participar en una plataforma que asume muchas de las funciones de otra en cuyo desarrollo ya habían invertido de forma significativa.

Cuando llegué a los Estados Unidos en el año 1996, me llamó la atención que funcionalidades que consideraba completamente habituales e implantadas en la operativa bancaria española estaban completamente ausentes en unos bancos norteamericanos en los que, por aquel entonces, todo se hacía mediante cheques, un instrumento que yo veía como de otra época. Ahora, con el lanzamiento de FedNow, el sistema bancario norteamericano vuelve a demostrar lo fuertemente anclado que estaba en el pasado y hasta qué punto la divisa de reserva del mundo está asentada sobre una institución con una mentalidad del siglo pasado. Si FedNow y la moneda de un trillón de dólares es todo lo que la innovación de la Reserva Federal norteamericana tiene que ofrecer, no tengo nada claro que estemos en las mejores manos. O más bien, tengo claro que no lo estamos.

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